Prepara
detalladamente una humilde cena, vuelve a ver esa película que ya
viste; eso sí, ten presente que debes hacerlo completamente solo, no
trates de involucrar a tu gato, a tu perro a alguna foto de recuerdo,
no. Permítete un espacio en tu habitación y cambia de ropa, ponte
cómodo. Siéntate en esa cama y asegúrate de poner almohadas tras
de ti entre la pared. Dale play a la película, dale play a tu
imaginación, dale play a la comida. Por momentos ve tus pies, en
esos momentos en los que no puedes seguir los subtítulos y la escena
te parece banal. Es temprano, no te preocupe por el tiempo, no tienes
donde ir, estás atrapado en ti mismo. A continuación, después de
ver tanta sangre en la película, tómame, dame un poco de filo,
mientras pones música que te recuerda a alguien. Devuelve los platos
a su lugar, lávalos si quiere, cierra la puerta, las cortinas, apaga
el gas y la luz de tus otras habitaciones, sigue afilándome. Ordena
tu cama. Si en ese momento sientes el impulso de bañarte, hazlo.
Pero si prefieres, antes de bañarte, darte una masturbada, hazlo,
pon pornografía y excítate. Concéntrate y sigue conmigo después,
olvídame por un momento y no escuches… sí, mejor mastúrbate,
estás atrapado esta noche y asfixiándote, te permito liberarte.
Aprieta tu miembro y pon un listado de videos que te gustan, agítate
y llora un poco mientras te estimulas. Al terminar, date un baño sin
discutir, estás cansado verdad, seguramente ahora si ya quieres
dormir y es muy buena hora para hacerlo, qué, qué dices, que estás
solo, sí lo sé, eso es lo que te pedí, ahh que te dejaron solo,
ahh bueno pero es perfecto para lo que vas hacer, yo te voy a ayudar,
lo has venido pensando desde hace mucho, no te preocupes yo estoy
contigo, no estás tan solo si lo piensas, yo estoy aquí. Ahora que
has terminado de bañarte, deja de llorar, no hay remedio, continúa
afilándome. Cómo me veo, estoy reluciente, sí lo sé, soy un poco
frio, es por el material. Ahora, abre el refrigerador y saca un pera,
pártela en cuatro, cómela, qué, te dijo que te la comas, sí, así,
buen muchacho, disfrútala, te acuerdas de algo, sí, mejor, eso
quiero, quiero que estés muy consciente, que tengas en vilo tu
dolor. Veo que estás cansado, pon la alarma es hora de que duermas,
mañana hay trabajo. Te permito dejar la cáscara cerca, no tienes
por qué levantarse ya, se ve que se te caen los párpados, te
permito dormir, duerme, duerme en paz, mañana ya no será un día
largo de soledad, ni pasado mañana, ni luego la otra semana, ni
luego todo el mes, a lo mejor ni todo el año. Ahora que estás a
punto de dormir, y comenzarás a tener esas recurrentes pesadillas…
qué, qué dices, que no puedes dormir, pero si ya es hora niño, hay
que dormir, claro porque yo estoy cerca, yo realmente quisiera que
descanses porque mañana y los otros días serán enormemente largos,
así pórtate bien y duerme. Ahora o nunca, es tu oportunidad, vamos,
no seas tan cobarde, no llores, pareces marica, te ve tan marica.
¡Por el amor a Jesucristo qué vergüenza!, íbamos bien. Todo era
perfecto, estás vulnerable date cuenta, triste, y yo listo para
remediar ese dolor. ¡Jesús redentor! estás haciendo la misma cara
que hiciste la otra vez en una fiesta, eso no te avergüenza, que
siempre que asiste a un evento y ves a esas personas, seguramente
recuerden que anduviste llorando por todos lados en esa fiesta,
desahogantote con desconocidos, quejándote y lamentándote, no seas
cobarde, qué, qué dice, no me vengas con que le duele la cabeza, ya
no estas tan pequeño. He dejado que termines de hacer lo que te
place, no he ido directamente al grano, he esperado el momento
oportuno, y esté es el momento, tómame, vamos, no tienes nada que
perder, al contrario ganas, tú ganas, escuchas eso, eres un
campeón, siempre has querido ganar de verdad, ahora es el momento,
¡Eres mi héroe, el elegido!, te gusta eso, quieres que te lo
repita, sí: ¡Eres mi héroe!. Ahora, no pierdas el tiempo, ahora
mismo puedes descansar de verdad, el dolor de cabeza se va a ir, qué
quieres, desvelarte otra vez como todas estas noches, con tantos
pensamientos, con este calor, con esta angustia, deja la inseguridad,
yo estoy aquí bebé, estaré aquí hasta el último instante, hasta
el último suspiro, hasta la última lágrima, no te retuerzas más
entre las sábanas, es tu momento, ahora que estás tierno, porque
llegarás a viejo y los viejos son feos, te verás feo (Recuerdas a
Marlon Brando, de viejo se veía feo) y este dolor aumentará
con los años y el mundo seguirá defraudándote, azotándote,
traicionándote, ignorándote, el mundo está cansado de ti, ya no le
diviertes y yo sé que estás cansado de él, que estás muy enfermo,
vamos no pierdas tiempo, no sufras más, en serio soy quien te ama de
verdad, soy quien quiere que tomes fuerza de una solo vez para luego
arrullarte. Soy lo único que tienes, soy el mesías, soy la
solución, tómame, deseo calentarme en tu interior, de un solo
movimiento a su corazón. Ahora, abracémonos, lloremos, tú,
lágrimas de sal y yo de sangre. Cierra tus ojos, sube la sabana
afelpada y durmamos, justos. Duerme mi niño, duérmete ya si no
viene el coco y te comerá, shihhh, duérmete niño, duérmete
ya, sino viene el coco y te comerá, shihhh… qué… sí lo sé,
shihhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh…
sábado, 14 de enero de 2012
jueves, 12 de enero de 2012
Enero
Esperar que el sol
salga, después de una noche de desvelo y
hacerse más preguntas que nunca es un intento por poner el dedo tratando de
permanecer siempre en la oscuridad de la madrugada cuando es inevitable que ese
sol venga y aparezca. Puedes haber muerto y él seguirá saliendo, por eso es muy
importante bajar la guardia y guardar el pulgar, ese que intenta ocultarlo, y
preparar un café para seguir leyendo el libro, o escribiéndolo.
[Volver a sentir
la sensación de ese libro, la sensación de gustarte mucho y recordar que la
noche anterior tuviste que caminar mucho hacia tu casa, porque el bus te dejó
muy lejos por haber penetrado tanto en la historia que perdiste la noción
aristotélica]
Todo toma sentido esta mañana, todo
tiene sentido en este corazón, gracias al calor que impregna el café y la
razón. El libro no es más que el sol, un sol que no quema, un sol de inicio de
día, un sol ante un cielo despejado, unos ojos ante un techo despejado; gracias
a ello sentir que tu espacio se hace más grande como tu angustia y tu miedo.
Por favor no intentes recompensarte los juicios y desvaríos en un momento de
escribir en tu diario. ¡Deja de escribir el libro, deja de leer el libro, hoy
es un día de enero, toma tu ropa deportiva y anda! Al terminar puedes volver,
después de una ducha, a hundirte en tus sábanas calientitas mientras escuchas
tu ópera favorita y comienzas a descansar de verdad, dejando que los sueños te
lleven a ese lugar desconocido y que vuelvas a perder la verdadera noción
aristotélica.
Soñar que te vas en un hoyo sin fondo
no tiene porqué desvelarte toda la madrugada.
miércoles, 4 de enero de 2012
Esquizofrenia videomúsicoliteraria
Muéstrame el jardín de tus ojos / Hoy caminé la cuerda floja del tiempo y me miré de animalejo en un cuento / Un autobús parece una película, siempre / Saber que ya no me extrañas / Cuando el dolor no existe hay tormentas de ilusiones / Salió corriendo el destino, se puso viejo el camino / La tristeza habita la dulzura de tus ojos, no deberíamos separarnos así / Qué puede hacerse hoy domingo si me levanto de lunes / Películas y cuentas que aturdieron mi paz, sacuden sus arañas mirándolas, memorias y paredes que soñaron llegar, resuelven sus intentos y aprenden a callar, lenta llegan, torpe, llegan, caníbal de mi fe, y mi suerte tropezando depende de un café / En el bar, fumaba varios cigarrillos y bebía mucha cerveza hasta que se hacía de noche y me tocaba abordar el autobús (hacia mi casa de papel) con todas las almas de esos animales muertos… / Amor después del amor / …recuerda siempre que aquellos que solamente piensan en satisfacer sus instintos, como lo hacen los animales, no dejan recuerdo en el mundo cuando mueren/ …Perdón por confundir el cine con la realidad… / Si te dijera amor mío, que temo a la madrugada, no sé qué estrellas son éstas que hieren como amenazas, ni sé que sangra la luna al filo de su guadaña, presiento que… tras la noche, vendrá la noche más larga, quiero que no me abandones… amormío - al alba, al alba, - al alba, al alba / Maldito baile de muertos, pólvora de la madrugada / La ciudad grande, inmensamente grande para su fatiga, se fue haciendo pequeña para su congoja / - Sería inútil ya, amo, tratar de regañarte. Nunca los reproches expulsaron el amor de un corazón enamorado. Si el amor te ha herido, solo te queda un recurso: “Redime te captumquamquaesminimo”- / Las flores a las personas ciertos ejemplos les den: que puede ser yermo hoy lo que fue jardín ayer / muero volar en solitario con Leonardo / En todo mal bien parece, máteme tu desdén / infierno de oficina, cierro las cortinas /… era ya un pavoroso remolino de polvo y escombros centrifugado por la cólera del huracán babilónico, Aureliano saltó once páginas para no perder el tiempo en hechos demasiados conocidos, y empezó a descifrar el instante que estaba viviendo, descifrándolo a medida que lo vivía, profetizándose a sí mismo en el acto de descifrar la última pagina de los pergaminos, como si se estuviera viendo en una espejo hablado. Entonces dio otro salto para anticiparse a las predicciones y averiguar la fecha y las circunstancias de su muerte. Sin embargo antes de llegar al verso final, ya había comprendido que no saldría jamás de ese cuarto, pues estaba previsto que la ciudad de los espejos (o los espejismos) sería arrasada por el viento y desterrada de la memoria de los hombres en el instante en que Aureliano Babilonia acabara de descifrar los pergaminos, y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre…/ Al volver la cabeza y encontrarse con él, Ana Sergeyevna se puso intensamente pálida, le miró otra vez horrorizada casi y estrujó el abanico y los impertinentes entre las manos como luchando para no desmayarse. Los dos guardaban silencio. Ella seguía sentada, él de pie, asustado por la confusión que su presencia le produjo, y no atreviéndose a sentarse a su lado. Los violines y la flauta empezaron a sonar, y de repente Gurov sitió como si de todos los palcos los estuvieran mirando. Ana Sergeyevna se levantó marchando rápida hacía la puerta; siguió él, y ambos empezaron a andar sin saber dónde iban, a través de pasillos, subiendo y bajando escaleras.../ - ¿Quiere un libro?. Ella se llevó la mano enguantada a la garganta y soltó un leve jadeo… - Hay algo que me suena en la historia. Creo que la he leído, en alguna parte. Me recuerda algo de Tolstói/
martes, 3 de enero de 2012
Sueño de una noche de frio
Durmió el caballero, muy temprano en tiempo pero cansado en su estado. Eran las 19: 54, preparó su alcoba y reposó su andar.
ACTO I
Toca su puerta, abre, es la persona a la que recuerda vagamente que le pidió compañía. Entra en el lecho, conversan y le dice la verdad, con mucho dolor en su alma, comienza a tocar sus pechos. Ella es diferente y una música de tambores les va quitando la cobardía. Ya la conocía, ya había sido su estancia en el dolor de un amor lejano y volvía nuevamente a consolarlo; pero esta vez confesando lo que en aquella vez no confesó, ya que esta mujer había trabajado en la misma taberna que su amor.
- Ella: ¿De dónde viene esa música?
- ElCaballero: No lo sé, creo que son los vecinos.
- Ella: (Desnuda sobre él) Me asusta.
- ElCaballero: (También asustado) Solo es una música, relájate.
Los tambores incrementan su ritmo pero decrece la pasión de los dos. Ambos caen a cada lado de la cama.
ACTO II
- El Caballero: ¿Eso es lo que realmente pasó?
- Ella: Si.
- ElCaballero: Creí que me estaba todo claro.
- Ella: Yo creí que lo tenías todo claro y por eso me volvías a llamar.
- El Caballero: Realmente no recuerdo haberte llamado.
Ella lo toca nuevamente y todo vuelve a su estado de deseo. Él toca sus partes y siente algo raro. Ella no es una mujer. Hay en los ojos de él un leve indicio de terror.
ACTO III
Se besan, y tocan, la música aumenta y aumenta su pasión. Los tambores enfrían la piel de él y se deja llevar por el ser que está encima haciéndose líquido. De súbito él dice. Ella mueve su cuerpo con placer al ritmo de la música.
- El Caballero: Quiero vomitar.
El rostro de la mujer se desfigura, los tambores están sonando frente a ellos, él los puede ver. Sale corriendo, asustado, a la calle gritando que una vez amó, y que una mujer lagarto vino a su lecho. Era una prostituta que confesó todo lo que no sabía de la mujer a la que amó toda la vida.
- El Caballero: Una mujer lagarto con sus tambores está en mi alcoba, vino de la
nadaa confesarme que se acostó con mi mujer, que tiene hijos con ella. La mujer lagarto es una prostituta que no llamé. La mujer lagarto tiene pene. La mujer lagarto, es la muerte.
EPÍLOGO:
Se despertó, estrujándose el estómago y pensando en aquel amor que lo engañó. Eran las 23:51. Lloró y seguido se le vino un ataque de asma, salió a la terraza a vomitar. Introducida la calma y la calma con un silencioso frio de miedo. El caballero, dijo, aceptando su locura:
- El Caballero: Al filo de una copa, y la copa en la punta de una pirámide,
están dos esgrimistas en un duelo injusto. Uno tiene una espada, y el otro un florete. Al final del encuentro una rosa se marca en la solapa desde el fondo de la camisa blanca, pero ambos caen de la pirámide de copas.
domingo, 1 de enero de 2012
Estando en la estación de buses
Estando en la estación de buses, comenzó a escuchar una música, no sabía exactamente de quién, pero se le hacia conocida. Giró para identificar de dónde provenía. Los autobuses iban y venía, las gentes pasaban con sus compras, con sus hijos, con sus abuelas, los micro buseros gritaban su dirección y él estaba paralizado sin saber qué música era aquella que le estaba tocando el alma en un lugar bullicioso y caótico. De repente una chica vestida de negro bajó de un auto y se quedó esperando a su lado, la música se hacía más intensa. La chica parecía triste, como si también escuchara la composición. Dejaron de pasar los buses y los autos, de la nada estaba sola la calle, y la gente ya no cruzaba, a penas y logró ver girar en la esquina un perro, mientras la música se escuchaba más intensa, aquella calle estaba vacía totalmente. De repente al doblar la calle venía un auto negro, adornado con flores, de donde provenía la música. La chica giró su mirada atravesándolo para observar el auto negro, caminó hacia él con su rostro de tristeza y se unió al montón de gente que venía caminando tras el auto, todos vestidos de negro. Él logró reconocer la gente y la composición musical. Los caminantes eran sus amigos, sus hijos, sus conocidos, todos pasaron frente ignorándolo por completo. Sintió que perdía el calor de su piel, un viento soplo fuerte elevando su casaca, llevándose su bufanda, sin poder retenerla. Sus ojos se abrieron de sorpresa; había descubierto la composición, era de 1825, de un compositor austriaco, era de Schubert.
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