Puff. Ya tenía mucho de no escribir aquí.
Me estaba reservando el espacio para hacer un resumen de algunas cosas.
Ahora, fue inevitable.
Ya había apagado la máquina.
Me puse la pijama, me acosté dejando la alarma lista.
Allí, mientras escuchaba un perro ladrar
y con un dolor en el pie, porque me lastimé en las gradas...
Sentí una sensación, entre hambre, ganas de vomitar, incomodidad en el diafragma.
Algo me dolía y no era físico.
Los recuerdos.
Salí un rato a tomar aire, sentía que me faltaba. Comencé a necesitar todo eso que me faltaba. Caí decepcionado ¡en lo que me he convertido! Uno de eso días dice Truman en Desayuno en Tiffanys que no son oscuros, sino...
Dialogaba conmigo. Resentía. Y necesité caminar, caminar mucho, aunque sabía que era peligroso y no lo hice.
Ahí estuve, enfrentándome.
Recordé frases escritas sobre un papel de vidrio.
No pude más y caí.
Caí de golpe y me atreví a escribir.
Y lo escribí todo, lo dije, lo vomité.
Absolutamente todo salió con una fuerza de hidrante, con putiadas, con gritos, con espacios y espasmos, con vísceras.
Hasta romper el papel y quedar totalmente cansado para poder ahora sí, en vida, descansar en paz. Espero que haya servido.
jueves, 18 de octubre de 2012
lunes, 28 de mayo de 2012
El teatro del espejo ¿qué clase de persona eres?
En homenaje a la película Persona
de Ingmar Bergman aún sin haber visto, de él mismo, Como en un espejo. Y a pesar de que, en Hamlet ya existía el “teatro dentro del teatro” establecido
oficialmente más tarde como una característica estética del teatro de entre
guerra especialmente en Italia. Teatro
dentro del teatro, teatro dentro del cine, meta-teatro (a pesar de
Chéjov), meta-cine (Bergman y Godard), persona con personaje y personaje con
persona y personalidad con identidad y realidad con ficción y…
-
El Padre: Para
mí, todo el drama está en el convencimiento de que cada uno de nosotros
cree ser siempre el mismo. Y somos uno distinto, con
cada persona nos hacemos la ilusión de ser siempre el que creemos ser. Nos
equivocamos…”
-
El hijo: ¿Pero
todavía no se han convencido de que no pueden interpretarnos? ¡Sus
Actores, solo ven nuestra apariencia! ¿Creen ustedes
que se puede vivir delante de un espejo que, no contento con apoderarse de
nuestra imagen, nos la devuelve tan ridículamente desfigurada que nosotros
mismos no la conocemos?
(Seis personajes en busca de un
autor)
…espectador
con actor, y cine con la realidad y realidad con el cine, el cine con el
teatro, teatro con el cine, el actor con el director, el director con el actor,
el director con el cine y con el teatro. Lo teatral del espectador, el director
y el actor grabados por una cámara. La vida del actor con su personaje y su
personaje creado a partir de su vida, y los personajes no son personajes sino
la vida de los actores, y los actores en los personajes, la vida de los
espectadores, la realidad con la ficción (Lope de vega y Calderón de la Barca) ¿qué clase de persona eres?. La vida es
sueño y el sueño invade la vida, la fotografía y el despertar. Pido perdón por
confundir el cine con la realidad (L. E. Aute)… ¿Eres persona, o, solo un
personaje que está siendo muy mal interpretado por el actor que eres?
Orestes, que ha llegado a tierras
de Argos con su amigo Pílades, dispuesto a cumplir la venganza que le impone el
mandato de Apolo, se encamina a casa del labrador, donde ha oído que mora su
hermana. Presentándose ante ella como un amigo viene a traerle noticias de su
hermano. Éste acude a un aciano para pedir provisiones y trae una inquietante
noticia para Electra: en la tumba del Atrida ha encontrado un cabrito degollado
y un bucle de rubios cabellos. Y es en ese momento en que Electra planea la
venganza. La actriz gira frente a la cámara, sobre el teatro y con la luces de
fondo; es Electra manifestada en el rostro de Liv Ullmann (Actriz de Persona) cuando se entera que ella, no
es ella sino Electra y Electra no es Electra sino ella [en mitad de la obra se quedó
en silencio y miró alrededor sorprendida, pareció callada durante un minuto…
después se excusó diciendo que no podía contener la risa], y su Deus ex machina viene a continuación vestida de blanco: Alma, su
alma (Bibi Andersson). Ahora su Deus ex machina no es como en Electra,
sino el silencio y la ausencia, la inexistencia, la brutalidad y la
imposibilidad. Dejar de Actuar para vivir. Se encuentra con su yo en un aislamiento
y el descubrimiento de qué clase de persona es, o pretende ser.
“Cuando uno
vive, vive y no se ve. Ahora bien, haced que se vea en el acto de vivir, presa
de sus pasiones poniéndolo frente a un espejo: o queda atónito o desconcertado
ante su propio aspecto, o desvía la mirada para no verse, o, indignado, escupe
a su imagen, o levanta aireadamente el puño cual si fuera a destrozarla. Y si
lloraba, ya no puede llorar y, si reía, no puede ya reír. De esto deriva a la
postre, forzosamente, una desventura. En tal desventura consiste mi
teatro”.
(Luigi Pirandello)
(Luigi Pirandello)
…Y tenemos ante nosotros los dos
rostros el de Bergman y el de Pirrandello…el de Elizabeth Vogler y la hermana Alma,
el de Liv Ullmann y Bibi Andersson y el del niño y el mío, el espectador.
Tenemos el espejo. Porque, cada ser es uno sino muchos. No somos
ininterrumpidamente los mismos; somos “Upocrites”
es decir Actores, el que se esconde tras la máscara, como significó el término
en vocablo griego.
martes, 22 de mayo de 2012
...como un día de enero
Camino
nuevamente. Pasaron por aquí con sus sensores. Se arrastraba, ligada,
intencionada, pútrida una vaca en la ciudad. Tres personas corren por las
calles, desesperadas. Una de ellas cae, es un niño y nadie se detiene a
ayudarlo, los otros dos siguen sin parar. El niño mira el cielo con su iris
fijo. No hay sol. No sé dónde estoy y la neblina no deja ver horizontes.
El suelo
está húmedo y hace calor. No hay más árboles. Queda el esqueleto de un
pájaro carpintero que nunca logró hacer un hoyo en una farola. Huele a moho.
Hay varias manchas de sangre en los
parques, en las aceras. Incontables son las cárcavas como cráteres. Un cable
eléctrico tira chispas. El bulevar silencioso y algunas máquinas de los juegos
de niños, en los centros comerciales, todavía se mueven y hacen su musiquita de
Disney. Otra máquina que pesaba a las personas, habla diciendo:
bibibienveeeenido, coooloca una moneeee, biiiieeeenveni colooo, biiien bieeeen
nedaaa cooolomoneda. Los cajeros, las luces, los parlantes, los anuncios y los
semáforos están apagados. Vidrios rotos, unas cuantas cucarachas y maniquís
intactos, humo, humo, humo. Alguien grita. Disparos como si fuera el primero de
enero. A lo lejos también, se ve que algo brilla, es una botella de vidrio. Hay
edificio más alto que yo. El volcán tiene una rajadura hirviendo y las casas se
han ido bajo tierra. Un día, me acosté
temprano, a la mañana siguiente no había luz y olía a pollo quemado. A salir de
mi casa vi las llamas de una montaña de personas. Eran ellos. Dormí demasiado.
Me hace falta un ojo y mi pierna derecha es mecánica. Este día me levanté
temprano nuevamente y, camino buscando tu casa, te busco. Sé que vives, solo lo
sé.
lunes, 16 de abril de 2012
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